Los sueños de la pareja que conforman Matías y Natalia estuvieron ligados a la gastronomía desde siempre, hasta que se concretaron abriendo, hace un año, el primer local de pasta al paso de Córdoba, llamado Comete un viaje.
“Desde jóvenes estuvimos ligados a la gastronomía. Como no teníamos trabajo (en relación de dependencia), vendíamos milanesas de soja, fideos frescos y pastas en general. En el 2008, yo estudié Gastronomía y en el 2019 estudié Pastelería. Después de estudiar, arrancamos con un emprendimiento propio que vendíamos mesas dulces y tortas, y eso es lo que nos motivó también y nos llevó a poner un negocio físico. Pero entendíamos que no era por el lado de las tortas, las cafeterías, ya que hay un montón y queríamos innovar en algo que saliera de lo común”, cuenta Matías recordando esos primeros pasos en gastronomía.
Mientras tanto, durante la semana, ambos tenían sus respectivos trabajos: Nati trabajaba en una lomitería y Matías era repartidor de una empresa láctea. Pero siempre rondaba por la cabeza la idea de independizarse definitivamente, haciendo algo innovador.
El germen de Comete un viaje brotó cuando pensaron que en Nueva Córdoba, los estudiantes consumen mucha comida lista, pero no querían caer en las hamburguesas, lomitos y demás. Fueron por más y decidieron ofrecer comida elaborada y casera al paso.

Arrancó el viaje
Fue así como hace un año abrieron su local en Obispo Salguero 717 y al principio fueron por lo clásico: «Las primeras variedades de pastas eran espagueti y tirabuzón, hasta que pudimos comprar la máquina para hacer otros cortes», cuenta Matías. Pero siempre piensan juntos en las propuestas que van a ofrecer.
Y luego de un año de arrancar este viaje, Matías comenta que ya cuentan con muchos aprendizajes: «Esta es nuestra segunda temporada baja que estamos atravesando. La primera fue el año pasado en diciembre donde fue muy difícil porque, por ejemplo, los estudiantes ya no están en Córdoba. Pero le hicimos frente con variedades de ensaladas que salieron muy bien, al margen de eso, nosotros pensábamos que se iba a vender poco la pasta caliente y nos ha sorprendido muchísimo cómo la gente consume comida caliente».
Por otra parte, un aspecto no menor en este corto tiempo de Comete un viaje es que fueron pionero en este tipo de propuesta, por lo que fue todo un aprendizaje desde el principio. «Nosotros nunca fuimos a Italia, solo lo vimos por las redes y al proceso de trabajo lo fuimos aprendiendo con errores y con aciertos», afirma Matías y añade: «Aprendimos todo: desde atender a un cliente, poner el negocio en sí, empezar, pero por sobre todas las cosas aprendimos que hay que tener paciencia en las diferentes temporadas. Nos ha pasado de vender como el primer día, un solo pote, a vender muchísimo en un día. Entonces, hay que tener paciencia».
«Nosotros no tuvimos a quien copiarle porque no es el mismo que poner una lomitería. Para aprender procesos y estandarizarlos, tuvimos que contratar una persona para que nos ayude a hacerlo», destaca.

Se viene un viaje
Para ir cerrando, Matías nos adelanta la última novedad de la marca. «Hemos comprado recientemente un food truck y esperamos tenerlo listo y habilitado para salir a rodar en enero». La idea para esta nueva adquisición es participar de todo tipo de eventos y poder llevar su marca por todas partes.
Contacto
Comete un viaje está en Obispo Salguero 717, Nueva Córdoba. WhatsApp: 351 681-9969.









