Lo que comenzó como un bar familiar se transformó, con el paso de los años, en un restaurante que conserva su esencia y que hoy es punto de encuentro para generaciones de vecinos, familias y amigos.
La historia comenzó con el abuelo de la actual generación al frente del negocio, junto a su padre. Antes de fundar Gloria Resto Bar, ambos habían tenido otro bar en Villa Allende, llamado Bar Recreo Cesana. En 1953 inauguraron Gloria Resto Bar en su ubicación actual, dando inicio a un recorrido que, con el paso del tiempo, se convertiría en parte de la identidad de la ciudad.

En sus primeros años, el lugar funcionaba principalmente como bar. Más adelante, cuando el padre de la actual generación tomó las riendas del negocio, comenzó a transformarlo progresivamente en un restaurante, ampliando su propuesta gastronómica y acompañando los cambios en las costumbres de sus clientes.
A lo largo de su trayectoria, Gloria Resto Bar fue consolidando una carta con platos que se volvieron distintivos: milanesas, lomos, pizzas, mariscos y pastas. A esa propuesta se suma, desde hace muchos años, el menú ejecutivo del mediodía, una alternativa elegida por quienes encuentran allí un espacio para hacer una pausa en la rutina y compartir una buena comida.
Los clásicos infaltables
Sin embargo, hay clásicos que permanecen inalterables. La tortilla, las milanesas y las rabas son algunos de los platos que atravesaron generaciones y que nunca pudieron faltar en la carta. La fidelidad de los clientes, que los siguen pidiendo con el paso del tiempo, habla de una cocina ligada a los recuerdos, las costumbres y los sabores que forman parte de la identidad del lugar.

Pero Gloria Resto Bar no se define solamente por su gastronomía. Su mayor distintivo también está en el ambiente familiar y cercano que construyó a lo largo de los años. Es un espacio de encuentro donde muchos clientes habituales llegan para desayunar, almorzar o cenar y terminan convirtiéndose en amigos. En ese vínculo cotidiano, que se renueva día a día, reside una parte fundamental de su historia.
Con la mirada puesta en el futuro, el desafío es seguir creciendo, ampliar la propuesta y sumar nuevas opciones sin perder la esencia que caracteriza al restaurante. Entre los proyectos pendientes, fortalecer el servicio de delivery aparece como uno de los objetivos principales, con la intención de llegar a más hogares y acercar la cocina de Gloria Resto Bar a nuevos públicos.
A más de siete décadas de su apertura, Gloria Resto Bar continúa construyendo su historia a partir de una combinación que atraviesa generaciones: tradición familiar, platos que se vuelven clásicos y un lugar donde la comida es, ante todo, una excusa para encontrarse.
Contacto
Gloria Resto Bar se ubica en Roque Sáenz Peña 190 en Villa Allende. Los lunes abre de 8 a 16, de martes a sábado se suma el horario de la tarde y noche de 19.30 a 24. Se pueden realizar pedidos al (351) 237 – 4056.


