Hace más de 25 años Nancy Cabrera y Daniel D’monte comenzaron a elaborar pastas frescas e inauguraron su fábrica. Allí no contaban con atención al público general, solo lo hacían los domingos que es, tradicionalmente, el día que la gente más consume este tipo de pastas.
Pero en 2021, con aires renovados y con la impronta de sus hijos Giuliana y Lautaro, decidieron abrir un local en barrio Alta Córdoba. «Nosotros seríamos la segunda generación. Y obviamente, siempre vamos cambiando y nos vamos aggiornando a lo que va pidiendo el contexto», cuenta Giuliana que desde chica convivió entre harina, masas y rellenos.

Durante estos años que los hermanos tomaron más las riendas del negocio familiar, han tenido que ir equilibrando entre lo que el público más tradicional pide y lo que son las tendencias del mercado: «A la gente que elige comer una pasta artesanal, que le interesa que sea de mejor calidad, que tenga ingredientes frescos, sin conservantes, le gusta probar cosas nuevas. Entonces siempre hay que estar innovando, pero sin irnos de mambo con la innovación. La gente elige lo tradicional, pero siempre con una vueltita de rosca«, define Giuliana.
Los desafíos de cada día
A pesar de haber sido criados en el rubro, para estos dos jóvenes los desafíos y los aprendizajes son constantes, fundamentalmente, por los cambios en el contexto: «Siempre en la vida emprendedora hay desafíos nuevos todos los años. Siempre influye por supuesto el contexto económico, porque Argentina es un país donde la inflación afecta bastante a los precios, entonces hay un desafío, en no descuidar los costos y todo, para que sea rentable el negocio sobre todo», comenta Giuliana.
Por fuera del contexto, los desafíos recaen sobre el producto y a esa variable la tiene bien identificada: «Un desafío también es cumplir con toda la demanda que tenemos sin perder la calidad, manteniendo siempre los productos bien artesanales».

¡El verano pide tartas!
A las puertas de una temporada que es baja para las fábricas de pastas, fundamentalmente, por las altas temperaturas que hacen a un lado las comidas calientes, Giuliana cuenta cómo se preparan: «Este año le hemos metido mucho a la producción de tartas, a la gente le encanta y salen mucho, también tenemos clientes por mayor».
Y a las tartas (que cuentan actualmente con siete variedades), también le suman sus viandas con menús variados y nutritivos. «Nos estamos especializando en esa nueva área para poder superar el verano, y también profesionalizarnos en esa área», cierra con todas las expectativas para este 2026.

Contacto
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