Entrevista a Sergio Hitt de Emir, el restaurante árabe con más de 60 años de tradición

Hay restaurantes que venden comida, y hay otros que venden memoria. Emir, ubicado hoy en la esquina de Fragueiro y Allende en barrio Cofico, pertenece claramente al segundo grupo. Tiene más 60 años de historia, y su cocina sigue oliendo igual que el primer día: a tabule, a kepe, a niños envueltos, a todo aquello que Héctor Hitt aprendió a hacer antes de cruzar el océano.

La historia empieza lejos, muy lejos de Córdoba. Héctor había llegado desde Fequi, un pequeño pueblo del Líbano, huyendo de la invasión turca que siguió a la Primera Guerra Mundial. Como tantos otros inmigrantes de la región, encontró en Argentina —y puntualmente en Córdoba— el lugar que le dio lo que buscaba: paz, trabajo, futuro. Y en 1963, frente a la Plaza España de Nueva Córdoba, abrió Emir, un restaurante árabe.

“Las historias familiares dicen que vivieron situaciones crueles, y que buscando paz y seguridad en algún lugar del mundo, se encontraron un día en esta ciudad del otro lado del mundo”, recuerda Sergio Hitt, hijo de Héctor y actual dueño del restaurante.

Nacer en un restaurante

Sergio Hitt nació en Córdoba, pero creció entre mesas y ollas. «Desde que nací estuve en un restaurante, claramente», dice con la naturalidad de quien nunca conoció otra vida. Aprendió a caminar en los pasillos del local de Plaza España, y desde 1996 lleva las riendas del negocio que su padre fundó. Tenía 27 años cuando se hizo cargo.

Yendo al plano gastronómico netamente, en un rubro obsesionado con la fusión y la novedad, Emir hace algo que parece casi radical: mantiene exactamente las mismas recetas desde el primer día. Nada de reinterpretaciones ni de ingredientes de autor. «Los platos no cambian, se respetan las recetas originales desde el día en que abrimos en Nueva Córdoba», dice Sergio con convicción. «Acá se come lo que se comía en mi casa hace 60 años.»

Los platos de la comida libanesa que no cambian.

Y, si alguien quiere saber por dónde empezar, el propio Sergio tiene una recomendación clara: «Yo recomiendo siempre una buena picada árabe. Probás un poco de cada cosa y si te quedás con ganas, venís otro día y te recomiendo hilar más fino en otros condimentos y técnicas». La mejor hoja de ruta para conocer una cocina que, después de más de 60 años, no tiene ningún apuro en cambiar.

Las recetas no cambian, y el lugar tampoco

El restaurante tuvo varias direcciones a lo largo de los años: San Jerónimo al 300, Boulevar Illia 50, incluso una sucursal en La Rioja. Pero hace ya más de 20 años, Sergio eligió Cofico y ahí se quedó. «No había absolutamente nada, todos pensaban que me iba a fundir al mes de abrir», recuerda entre risas. El barrio le respondió, y hoy Emir es una referencia ineludible de la gastronomía árabe en la ciudad.

Una de las cosas que más valora Sergio de llevar toda su vida en el mismo lugar es algo que pocos pueden decir: vio crecer a sus clientes. «Primero vi al abuelo, después al hijo, y ahora al nieto», cuenta. «Y en muchos casos, el nieto ya viene con su señora embarazada. Eso es muy gratificante». En ese ciclo repetido hay algo más que fidelidad gastronómica: hay una comunidad que eligió a Emir como parte de su historia.

Uno de los postres árabes imperdibles.

Contacto

Emir está en Mariano Fragueiro 1302, Cofico. Teléfono: (0351) 472-5930. WhatsApp: 351 872-6947.

Si te gustó esta historia ¡compartila con tus amigos!

ÚLTIMAS NOTICIAS

Scroll al inicio