Cuando Agustina y Ezequiel comenzaron a hacer alfajores, probablemente no imaginaban todo lo que construirían con el paso de los años. Hoy, ese proyecto nacido casi por necesidad se transformó en una marca consolidada, con tres locales en la ciudad de Córdoba, un punto de venta sobre la Ruta 5, una franquicia en el centro de Villa General Belgrano y un sueño que sigue creciendo: llegar a cada rincón de la Argentina.
Esta es la historia de quienes avanzan paso a paso, empiezan desde cero y sostienen un sueño con trabajo, perseverancia y mucho amor.
Todo comenzó en 2017, cuando la noticia de la llegada de su primer hijo los impulsó a buscar una fuente de ingresos extra para afrontar la nueva etapa que se avecinaba. Así nació la idea de elaborar alfajores en el departamento donde vivían.
Los primeros productos fueron alfajores de maicena, conitos de dulce de leche y bombones de chocolate. Las ventas comenzaron a través de las redes sociales y los clientes retiraban los pedidos en la puerta del edificio donde vivía la pareja.
Detrás de cada receta está Ezequiel Beltramino, chef pastelero de profesión. En ese momento trabajaba en la cocina de un bar de Güemes, pero con el crecimiento del emprendimiento pasó a dedicarse por completo a la marca que habían creado juntos.
Agustina Alegre, por su parte, se ocupa de la administración, las ventas y el desarrollo de nuevos sabores. También participa activamente en la creación de combinaciones y productos innovadores. Antes de emprender este camino, tenía un local de ropa vintage en el barrio Güemes.
Un proyecto familiar que no deja de crecer
Agustina y Ezequiel definen a Culpa de los Dos como un verdadero proyecto familiar. Con el tiempo se sumaron padres y hermanos al trabajo diario, y hoy el emprendimiento tiene como principal motor a los hijos de la pareja.
El crecimiento fue constante y sostenido. En menos de diez años lograron abrir tres locales en la ciudad de Córdoba —el primero en Güemes, otro en avenida Gauss y un tercero en barrio General Paz—, además de desarrollar un centro de producción, inaugurar un local sobre la Ruta 5 a la altura de Villa General Belgrano y sumar una franquicia en el centro de la villa serrana.

Sin embargo, sienten que todavía queda mucho por recorrer.
“Nos gustaría tener un Culpa de los Dos en Mendoza, Buenos Aires, Neuquén. En realidad, soñamos con estar presentes en cada provincia del país”, cuenta Agustina Alegre.
La innovación como sello distintivo
La calidad de los productos y la creatividad son dos de las principales razones por las que los clientes eligen la marca, tanto para disfrutar como para regalar.
Actualmente ofrecen más de trece variedades de alfajores y diferentes combos pensados especialmente para obsequiar.
Su mayor diferencial está en el llamado “corazón del alfajor”: rellenos que incorporan golosinas y combinaciones poco convencionales. Así nacieron alfajores con Bon o Bon dentro, galletitas Oreo, kinder, merengue y otras propuestas que sorprenden por su originalidad.
La innovación también alcanza las tapas elaboradas con almendras o nueces, los distintos glaseados y terminaciones como las lluvias de avellanas.
La búsqueda de nuevos sabores es permanente. Entre las creaciones más llamativas recuerdan un alfajor desarrollado por una idea del Circuito Gastronómico, elaborado con dulce de pera y queso azul, una combinación tan inesperada como exitosa.
El impulso de las redes sociales
Desde sus inicios, las redes sociales fueron una herramienta fundamental para el crecimiento de Culpa de los Dos. Allí comenzaron las primeras ventas y, con el tiempo, se convirtieron en uno de los principales canales para dar a conocer sus productos y conectar con nuevos clientes.
Hoy, además de comercializar en todos sus locales, cuentan con una tienda online desde donde realizan envíos a todo el país, llevando sus alfajores a miles de hogares argentinos.

Lo que comenzó como una necesidad económica terminó convirtiéndose en una empresa familiar que sigue apostando por la calidad, la innovación y el trabajo cotidiano, con la misma convicción que impulsó a Agustina y Ezequiel a preparar aquellos primeros alfajores en la cocina de su departamento.
Contacto
Culpa de los dos se encuentra en Belgrano 884, Güemes, en zona noroeste Gauss 5500 y en General Paz en Ovidio Lagos 409. Sobre la ruta nacional 5, a la altura de Villa General Belgrano cuentan con un local en el km 75 y en el centro, frente a la plaza cuentan con una franquicia.









