En un mercado donde la velocidad manda, hay productos que deciden ir a contramano. El jamón artesanal de Echeguía, elaborado en Río Tercero, Córdoba, es uno de ellos: una pieza que no apura procesos, no negocia materia prima y entiende que el verdadero lujo está en respetar los tiempos naturales.
«Nuestros fiambres artesanales son fieles a su origen. Respetamos profundamente la calidad de la materia prima y cada etapa del proceso para obtener un producto noble y auténtico», cuentan Vilma y Humberto, quienes llevan adelante el negocio familiar que les dejó Miguel Pedro Echeguía en 1966.

La base de todo: la materia prima
Todo empieza mucho antes del salado. El jamón de Echeguía proviene de cerdos cuidadosamente seleccionados, donde la calidad de la carne no es un detalle sino el punto de partida. Se prioriza especialmente la infiltración natural de grasa, un factor clave para lograr un producto final jugoso, equilibrado y aromático.
«Nuestro jamón proviene de cerdos cuidadosamente seleccionados, donde la calidad de la carne es fundamental para lograr un resultado excepcional. Priorizamos la infiltración natural de grasa y trabajamos con un único productor, lo que nos permite obtener piezas estandarizadas, uniformes y de calidad constante», cuentan.
Curado lento, sodio controlado y sabor definido
La elaboración del jamón artesanal de Echeguía se apoya en un concepto claro: menos intervención, más precisión. El objetivo es obtener un jamón bajo en sodio, de perfil elegante, con un sabor delicado, ligeramente dulce y persistente en boca.
Nada queda librado al azar. Cada decisión —desde el salado hasta el reposo— responde a un proceso natural, pensado para respetar el producto y potenciar sus cualidades intrínsecas. El resultado es un jamón que no abruma, sino que invita a seguir probando.

14 meses (o más) de paciencia
El tiempo es el gran protagonista. Cada pieza de jamón Echeguía atraviesa más de 14 meses de curado, un período en el que se respetan estrictamente los tiempos naturales de secado y maduración.
«Nada es casual: cada matiz es el resultado de un proceso natural de curado lento, respetuoso de los tiempos y del producto«, aseguran luego de años de experiencia.
Durante ese proceso, el jamón desarrolla su aroma característico, una textura firme pero equilibrada y un perfil sensorial que solo se logra cuando el producto llega a su punto justo.
Para cerrar, Vilma y Humberto destacan que «esta receta nace de la tradición» y que «fue desarrollada con años de experiencia, observación y respeto por el producto. No es una fórmula industrial: es conocimiento, compromiso con la calidad, pasión por brindar la mejor experiencia al consumidor».
Contacto
Los productos de Echeguía acompañan las diferentes ediciones de La Gurmet de Circuito Gastronómico. En la tienda online podés ver qué trae cada mes y cómo comprarla.
Para comunicarte directamente con Echeguía podés seguirlos en Instagram o contactarte a este WhatsApp: 3571 60-4487.






