Durante años, fue habitual la presencia de cuidacoches —los conocidos “naranjitas”— y limpiavidrios en las inmediaciones de calles, bares, restaurantes y espacios de alta circulación. Y además de incomodar algunas veces la salida, de vez en cuando algún problema relacionado con estas situaciones también llegaba a las noticias.
En ese contexto, la Legislatura de Córdoba sancionó la Ley Nº 11.117, posteriormente publicada en el Boletín Oficial de la Provincia, que modificó el Código de Convivencia Ciudadana. La norma estableció sanciones para quienes, sin habilitación, exijan o impongan un pago por permitir el estacionamiento o por el cuidado de vehículos, y prohibió la actividad de los limpiavidrios en la vía pública. El objetivo fue ordenar el uso del espacio público y fijar pautas más claras.
En ese proceso, los restaurantes también funcionan como un termómetro de lo que ocurre en la ciudad. La relación entre estacionamiento, espacio público y actividad gastronómica era un tema que aparecía con frecuencia entre los empresarios del sector, por lo que creímos pertinente hacer un repaso por su opinión sobre el impacto de las nuevas medidas.
¿Ayudó? ¿Mejoró la experiencia? ¿Más gente sale a comer?
Para saberlo, hicimos una encuesta en la que participaron casi 50 establecimientos gastronómicos de distintos barrios de la ciudad. Y los resultados muestran una primera fotografía de cómo se está viviendo el cambio.
Hay un impacto directo sobre la experiencia de quienes salen a comer. El 43% de los restaurantes considera positivo o muy positivo el impacto de la medida sobre el comercio y la gastronomía de su zona, mientras que más de la mitad de los consultados —el 54%— entiende que el nuevo sistema favorece en alguna medida la experiencia de sus clientes.

Menos conflictos
Uno de los cambios más valorados aparece en la relación con los «cuidacoches». Entre los restaurantes que tenían este tipo de situaciones en su entorno, el 81% asegura que los pedidos de dinero, presiones, amenazas o discusiones disminuyeron algo o mucho.
Las respuestas abiertas muestran cómo se vive ese cambio en distintos barrios. “No te imponen un precio o te hacen sentir incómodo”, resumió un restaurante del Parque Sarmiento. Desde General Paz, otro comerciante destacó que el cambio tiene que ver principalmente con recuperar el “orden”, mientras que desde Alta Córdoba señalaron que “mantener el orden siempre ayuda”.
También aparecen referencias a una mejora especialmente visible durante la noche, cuando el movimiento gastronómico aumenta y la disponibilidad de estacionamiento se vuelve un factor importante para quienes salen a comer.
La encuesta, además, muestra que la medida respondía a una necesidad concreta: el 70% considera que la recuperación del espacio público era necesaria. Dentro de ese grupo, el 28% la definió como “muy necesaria” y el 41% como necesaria, aunque con aspectos por mejorar.

Un sistema que se ajusta
La implementación del nuevo sistema de estacionamiento no estuvo exenta de dificultades y los propios restaurantes las identifican. Actualmente, el 48% evalúa su funcionamiento como bueno o muy bueno, mientras que el 35% lo considera regular.
Entre las respuestas aparecen observaciones sobre la aplicación, determinados sectores donde todavía persisten cuidacoches y la necesidad de revisar algunas zonas y horarios. Son parte de un proceso de implementación que tuvo inconvenientes iniciales y fue incorporando ajustes.
En cuanto al impacto sobre la actividad comercial y gastronómica, el 43% de los restaurantes lo considera positivo o muy positivo, mientras que el 37% lo evalúa como neutro y el 20% como negativo.
Los resultados muestran así un proceso en marcha. La decisión de ordenar el estacionamiento y recuperar el espacio público empieza a reflejarse en la experiencia cotidiana de los restaurantes y sus clientes, aunque todavía quedan aspectos por ajustar.









