Siguiendo la línea conceptual que le marca su nombre, el gin Capicúa se elabora con 11 botánicos desde que comenzó a gestarse, en diciembre de 2021, y que se concretó dos años más tarde con la primera destilación en su alambique de cobre.
La receta original, elaborada con los mencionados 11 botánicos, dio origen al London Dry, donde el enebro patagónico se presenta como la columna vertebral de sus gins. «Su perfil resinoso y fresco sostiene la estructura aromática y permite que los demás botánicos se expresen en equilibrio«, explica Hernán Corrado, su creador, quien la primera vez que probó el gin se enamoró del producto y decidió comenzar a elaborar el suyo.
Cómo se elabora el gin
Hernán cuenta cómo se realiza, paso a paso, el proceso de producción de su gin Capicúa: «El proceso de elaboración parte de la maceración de los botánicos en una solución hidroalcohólica, de la cual se extraen los aceites esenciales y compuestos aromáticos. Luego, la mezcla se destila logrando concentrar los vapores y realzar los matices de cada ingrediente. Durante la destilación se separan las fracciones: las cabezas y colas se descartan, mientras que el corazón del destilado se convierte en la base del gin».
Es a partir de este método, que en Capicúa desarrollan todas las recetas que hoy cuenta con seis variedades:
- London Dry, con un carácter profundo dominado por el enebro.
- Rosa Mosqueta, donde se integran notas frutales y cítricas de este fruto patagónico.
- Hibiscus, que incorpora un matiz floral y ácido.
- Pimienta Rosa, con un perfil especiado y sutilmente dulce.
- Pimienta Negra, que ofrece mayor intensidad y profundidad.
- Kümmel, que aporta frescura y un registro mentolado.
«Si bien todas comparten la misma base de elaboración —alambique de cobre, alcohol neutro de calidad y botánicos naturales—, cada variedad se diferencia por la combinación y los tiempos de maceración, lo que genera perfiles únicos», precisa su creador.

La variedad más rara
Le consultamos a Hernán cuál era la variedad más original de las que producen y nos respondió concreto: «El más jugado es el de Kümmel, sería el más original de los sabores».
Y detalla por qué: «Es original porque casi no existen referencias en el mundo que lo utilicen como botánico central, lo que le da un perfil diferenciador dentro de la categoría. La semilla de la alcaravea aporta un carácter herbal, especiado y ligeramente terroso que, al combinarse con el enebro, abre sabores y aromas poco explorados. El sabor es particular: seco pero con un dejo fresco y balsámico, generando mayor complejidad. Ese contraste lo convierte en un botánico polarizante, pensado para quienes buscan sabores auténticos y poco convencionales dentro del universo del gin».

Dónde conseguirlos
Para probar los gins de Capicúa podés entrar a su tienda online y adquirirlos. También te recomendamos que los sigas en Instagram para estar al tanto de sus novedades.









