(La foto de portada es gentileza de La Voz)
La década del 80 recién había comenzado cuando Miguel Costanzo estaba enfocado en sus estudios en Arquitectura y no se le cruzaba por la cabeza abrir un local gastronómico, pero -spoiler alert- eso sucedería un tiempo más adelante.
La Vieja Esquina, ese lugar que actualmente es icónico del Centro de Córdoba, nació por una serie de oportunidades que se le abrieron a Miguel: es que su tío Dante tenía ese local de las calles Caseros y Belgrano, una de las arterias más concurridas del Centro, y se lo prestó para que él arrancara, luego se lo alquiló y, finalmente, pudo comprárselo.

“No soy de familia de cocineros así que todo esto fue empezar de cero. Me salió bastante bien pero no era del palo de la gastronomía, nada que ver. Trabajaba como dibujante en un estudio de arquitectura, pero al final el destino quiso que mi vida cambie”, cuenta Miguel de aquellos comienzos.
Comenta también que eligió abrir un local gastronómico porque analizó la demanda de la zona: «Yo era estudiante y antes o después del laburo o de la facu, el plan siempre era ir a comer dos o tres empanadas a algún lugar. Había lugares que siempre estaban llenos, llenos de gente. Y comías rico y barato».
Y recuerda: «Tuve que ser autodidacta y con tenacidad y perseverancia, tratando de armar un equipo de trabajo comprometido y laburador. Así fuimos progresando».

La receta del éxito
Ante esta falta de experiencia en el rubro, Miguel cuenta que las recetas de las empanadas y de todas las comidas tradicionales que ofrecen las fueron armando con la experiencia y la sabiduría de todos sus colaboradores.
«No busco un sabor particular, quiero una textura perfecta con consistencia, que esté con buena sal y buen condimento. La que más sale es la empanada criolla picante, que se condimenta con sal, pimienta, ají y un poco de pimentón. Nada más. Sabor y textura», resume.
El dato de color de La Vieja Esquina es que las empanadas se siguen haciendo a mano: «Las chicas repulgan 12 empanadas por minuto. Ellas son una máquina. Eso le da un sello diferente sin ninguna duda, y esperamos mantenerlo», destaca.

La Vieja Esquina ha construido y consolidado un público fiel durante estas más de cuatro décadas: «Tenemos mucha gente de paso, gente que trabaja por la zona, estudiantes, artistas locales, fans de la comida criolla también, y muchos fieles viejos clientes que nos acompañaron en este viaje. La verdad es que es muy diverso: de edades, de condición económica. Es un lugar rico y barato que junta a mucha gente diversa«, cierra el creador de este local emblemático.
Contacto
La Vieja Esquina está en Caseros esquina Belgrano, Centro. Teléfono: (0351) 424-7940.









