El vino que eligen los cordobeses está cambiando. Hay clásicos que siguen firmes, como el Malbec, pero aparecen con más fuerza nuevas variedades, estilos de vinificación y vinos pensados para acompañar distintos momentos de la experiencia gastronómica. ¿Qué buscan hoy los consumidores y cuánto están dispuestos a pagar por una buena etiqueta?
Para conocer mejor estas tendencias, hablamos con Iván Fleck, encargado de Comercialización de Grandes Vinos Argentinos, quien analiza cómo evolucionó el consumo en Córdoba, qué etiquetas ofrecen una buena relación precio-calidad y qué deberían tener en cuenta los restaurantes a la hora de armar una carta de vinos que invite a descubrir y, sobre todo, a volver.
1. ¿Qué están tomando hoy los cordobeses? ¿Qué cambió en los últimos dos o tres años?
Hoy los cordobeses están tomando cada vez mejor. Con esto no me refiero a la calidad, sino a la experiencia de consumo: buscan proyectos y bodegas que los identifiquen y les den ese plus que están buscando. Siempre se va a tomar mucho Malbec, en sus diferentes formas —jóvenes o con mayor crianza— y también con distintas formas de vinificación: crecen los nuevos recipientes de crianza, como ánforas, huevos de concreto (con o sin curado) o maceraciones con racimos enteros expuestos a procesos anaeróbicos, como la carbónica. Así como en su momento fue el Cabernet Franc, hoy vive su auge el Pinot Noir: vinos más frescos y aromáticos que habilitan otro momento de degustación. El Merlot y el Syrah tampoco se quedan atrás en crecimiento. En materia de blancos, crecen los más sofisticados, con paso o fermentación en barrica.
2. ¿Todavía hace falta gastar una fortuna para sorprender con un buen vino, o hay etiquetas con excelente relación precio-calidad? ¿Cuáles son las franjas de precio que más se buscan?
La verdad es que no. Hoy la tecnología que utilizan las bodegas tiene un piso de calidad impresionante: en las cartas se consiguen vinos jóvenes y líneas reserva por $15.000, como es el caso de Atamisque, Mil Suelos, Callejón del Crimen o Chañarmuyo.

3. Si un restaurante quisiera mejorar su carta de vinos sin aumentar demasiado los costos, ¿qué recomendaciones le darías?
Lo más importante para mejorar una carta es pensar que los platos estén acordes con la bebida que se ofrece. La experiencia gastronómica es un todo: comer bien y beber bien. Sean cuales sean los vinos de la carta, tienen que estar pensados para complementar la propuesta del restaurante.
4. ¿Qué bodegas o estilos de vino creés que hoy están creciendo y que los gastronómicos deberían mirar de cerca?
Creo que lo que más se busca hoy es diferenciarse. En un momento de consumo en el que la experiencia es lo que hace elegir volver a un restaurante o no, el encargado debería mirar marcas o estilos que hagan brillar los platos. Para eso están los vinos más gastronómicos, como un Zaha de Mil Suelos o un Pinot Noir de Manos Negras.

5. Muchos restaurantes sienten que vender vino es difícil. ¿Cuáles son los errores más comunes al armar una carta y cómo puede ayudar un buen distribuidor a vender más?
En este punto, la ayuda de un distribuidor con vendedores o sommeliers especializados en gastronomía es fundamental. Ayuda mucho tener un sommelier que venda los vinos en el salón y pueda curar la carta, pero también es clave contar con un buen asesoramiento comercial y que las bodegas capaciten al personal para que pueda recomendar mejor la experiencia.
Contacto
Grandes Vinos Argentinos es un distribuidor de vinos premium que brinda asesoramiento y comercialización. Podés contactar a su WhatsApp: 351 506-5274.









