Un hotel al pie del Uritorco: un sueño hecho realidad

Una idea que comenzó como un proyecto familiar terminó convirtiéndose en un hotel atravesado por el bienestar, la alimentación consciente, el diseño y la particular energía de Capilla del Monte. Clara, la creadora junto a su familia, de Terrazas del Uritorco, nos cuenta cómo una serie de inesperadas “causalidades” la llevó a construir un lugar único frente al Cerro Uritorco.

Hay proyectos que nacen de una decisión cuidadosamente planificada. Y hay otros que parecen surgir de una sucesión de encuentros, señales y circunstancias inesperadas. La historia de Clara pertenece, sin dudas, a esta segunda categoría.

La idea de construir un hotel nunca estuvo en los planes originales de Clara y su esposo. Todo comenzó con un viaje familiar a Traslasierra, donde buscaban comprar un terreno para construir cabañas y tener un lugar de encuentro para sus hijos. Como son una familia numerosa, el proyecto tenía un objetivo sencillo y concreto: crear un espacio propio para disfrutar en familia.

Sin embargo, algo no terminó de convencer en la zona de Traslasierra.

“Sentí que ese lugar no me convocaba”, recuerda. Aunque no podía explicar racionalmente por qué, decidió desistir del proyecto.

El viaje continuó por distintos puntos de la provincia de Córdoba, un territorio que la pareja ya conocía y disfrutaba especialmente. Hasta que llegaron a Capilla del Monte. Y allí ocurrió algo que Clara todavía describe como difícil de explicar.

Un encuentro inesperado con el Uritorco

Al pasar por un terreno ubicado frente al Cerro Uritorco, Clara tuvo una sensación profunda e inmediata. “Fue algo parecido a cuando te encontrás con alguien que te despierta un encuentro muy profundo y no racional”, cuenta.

En el terreno había un pequeño cartel que simplemente decía “Se vende”. A partir de ese momento, según recuerda Clara, comenzaron a sucederse una serie de circunstancias que terminaron conduciéndolos hacia la compra del lugar. Muchas coincidencias y sincronías que, vistas en perspectiva, parecen haber cambiado por completo el rumbo del proyecto.

Pero todavía seguían pensando en construir allí las cabañas familiares, pero muy pronto fueron informados que en el barrio Villa Cielo no estaba permitido construir cabañas.

Lo que en principio podía parecer un obstáculo terminó convirtiéndose en el punto de partida de una transformación mucho mayor.

Del proyecto familiar a una nueva forma de vivir y recibir

A partir de ese momento, Clara comenzó a imaginar otra posibilidad. Psicóloga de profesión, desde hacía años desarrollaba una mirada integral sobre el bienestar, vinculando cuerpo, emociones, alimentación y salud. Su trabajo también estaba relacionado con la importancia de la alimentación consciente y con una concepción del ser humano que contempla cuerpo, mente y espíritu como partes inseparables.

Ese recorrido profesional terminó encontrando un nuevo espacio en Capilla del Monte.

Las vistas al cerro se disfrutan de una manera especial

Junto a su esposo, que la acompañó desde el comienzo en esta nueva aventura, y al arquitecto y artista Jorge Daguerre, comenzó a tomar forma el hotel.

La particular geografía de Capilla del Monte y la presencia permanente del Cerro Uritorco fueron, además, parte fundamental de la concepción del proyecto.

Una combinación de naturaleza, diseño y espiritualidad

El hotel fue tomando identidad a partir de una combinación entre lo rústico y lo moderno. Cada espacio fue pensado como un pequeño universo propio, con rincones y detalles destinados a generar una experiencia diferente en quienes lo recorren.

El diseño incorporó también conceptos vinculados al Feng Shui, buscando armonía y equilibrio en los ambientes.

Pero hay un elemento que, para Clara, resulta imposible separar del hotel: el Cerro Uritorco.

Su presencia domina el paisaje y acompaña visualmente cada momento de la estadía. Para Clara, además, existe una dimensión energética difícil de explicar con palabras.

“Está allí, vigilante y protector, acompañándonos con su fuerza y su energía”, describe. La montaña se convirtió así no solamente en el paisaje que rodea al hotel, sino también en parte de su identidad.

Alimentación consciente como parte de la experiencia

La trayectoria de Clara en el campo de la alimentación consciente también se refleja en la propuesta gastronómica del hotel.

Con el crecimiento del interés por el bienestar integral y por diferentes formas de alimentación, el establecimiento se fue preparando para recibir grupos y retiros con necesidades específicas. Hoy reciben propuestas que solicitan menús naturistas, veganos o sin gluten, adaptados a las características de cada grupo.

Comidas al wok, wraps y ensaladas se destacan en la carta del restaurante

Además, la carta del restaurante Kinyankuk contempla habitualmente alternativas para quienes eligen una alimentación vegetariana o naturista. La intención es que la alimentación no sea simplemente un servicio más dentro de la estadía, sino que forme parte de una experiencia integral vinculada al bienestar.

Cuando un lugar termina eligiendo su propio destino

Lo que comenzó como la búsqueda de un terreno para construir unas cabañas familiares terminó convirtiéndose en un proyecto completamente diferente.

Una serie de decisiones, coincidencias y circunstancias inesperadas fue modificando el rumbo hasta dar forma a un hotel que hoy busca integrar naturaleza, diseño, alimentación consciente y bienestar.

Quizás por eso Clara no habla de aquella historia como una simple cadena de casualidades. Prefiere llamarlas “sincronías”.

Porque, en definitiva, la historia del hotel parece haber comenzado mucho antes de que existiera la idea de construirlo: comenzó aquel día en que, frente al Cerro Uritorco, algo llamó su atención y la hizo detenerse frente a un pequeño cartel que decía simplemente: “Se vende”. Y desde entonces, el proyecto nunca volvió a ser el mismo.

Servicios del hotel

En Terrazas del Uritorco existe una gran variedad de alternativas para disfrutar. Cuentan con lofts, habitaciones con jacuzzi, experiencias para parejas, departamento familiares o para compartir con amigos. También crearon el Spa Chacanas en un entorno ideal para vivir un momento de calma, relajación. Con sus fuentes de agua, cristales, cuarzos: todo es energía en ese lugar.

Inti Ouka es el espacio de meditación y conexión con la naturaleza donde se desarrollan múltiples propuestas. Muchos grupos buscan este lugar para sus encuentros, retiros y reuniones.

Para completar la estadía dentro del hotel se encuentra el restaurante Kinyankuk que ofrece platos saludables, woks, ensaladas, pizzas, wraps y otras especialidades. 

Contacto

Terrazas del Uritorco se encuentra en Frías y Liniers, en barrio Villa Cielo, Capilla del Monte. Para reservas se puede escribir al 011-15 59069157.

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